VOLVIÓ A SER EL DE ANTES

La escultura del toro, símbolo de presentación ubicado al ingreso sur de nuestra ciudad, recuperó su color original, tras la transformación provisoria que había sufrido.

El clima mundialista llevó a pocas horas de comenzar la máxima cita deportiva, a la idea por parte del municipio de pintarlo totalmente de celeste, en una iniciativa que tuvo rápida repercusión en todos los medios de prensa del país y una explosión en las redes sociales con manifestaciones en su mayoría favorables y aprobatorias a la iniciativa.

También ese hecho novedoso se transformó en una parada obligada para quienes se desplazaban por la ruta, y encontraron en la inmensidad de la escultura y su nuevo color cielo un hecho significativo para inmortalizarlo en una fotografía.

Cuando la llama de la ilusión celeste se apagó, y el Mundial se encuentra en etapas decisivas, el Sector Pinturas de la Dirección de Obras trabajó ésta mañana para devolverle su aspecto anterior.

Dos manos de la misma combinación de ingredientes que se le colocan cada 5 meses para mantener su color, se repitió hoy. Ocho litros de esmalte sintético negro, antióxido, keroseno, y otros ingredientes, le devolvieron el color original al toro, que volvió a ser el de siempre.