Represa Hidroelectrica “Gabriel Terra”

La represa de Rincón del Bonete, es una central hidroeléctrica pensada en 1904 por el ingeniero uruguayo Víctor Sudriers, proyectada por el ingeniero alemán Dr. Ing. Adolfo Ludín en 1933 e inaugurada el 21 de diciembre de 1945 y perteneciente a la empresa estatal de energía de Uruguay, UTE. Su capacidad nominal es de 160 MVA. Se ubica en el curso del Río Negro, pocos kilómetros aguas arriba de Paso de los Toros, y su embalse es el de mayor capacidad en el país, tardando tres meses en disminuir desde su nivel máximo a su nivel mínimo operativo cuando están en funcionamiento las cuatro turbinas tipo Kaplan, cada una de las cuales es alimentada por una tubería de 7 m de diámetro.

Historia

Fue en 1904, trabajando para el Ejército gubernamental, en el tendido de un puente flotante sobre el Río Negro, que el ingeniero Sudriers conoce el Río Negro. Puente flotante que previniera el aislamiento del norte del país en manos de las fuerzas de Aparicio Saravia, en comunicación con el sur del país por los puentes ferroviarios. El puente fue tendido en la Picada de los Ladrones, kilómetro 546 aguas arriba. Terminada la guerra entre los bandos Blanco (revolucionario del Interior del país) y Colorado (en el gobierno en Montevideo), al desarmar el puente se encuentran con una creciente fulminante, alcanzando las aguas niveles muy altos. Ante estos acontecimientos el ingeniero Sudriers visualiza el aprovechamiento hidroeléctrico del Río Negro para producir energía eléctrica económica, fundamental para el desarrollo del Uruguay. A lo largo del Siglo XX se fueron construyendo las tres represas que componen el aprovechamiento; Gabriel Terra (Rincón del Bonete), Baygorria y Constitución (Palmar).
Fue denominada Represa Dr. Gabriel Terra durante el período de facto en Uruguay de 1973 a 1985 como homenaje al presidente Gabriel Terra que concretó su construcción.

Atractivos Turísticos

Faro "Rincón del Bonete"Entre los atractivos turísticos para quienes visiten Rincón del Bonete, cabe mencionar la fachada del edificio de la Central, proyectada por el arquitecto Julio Vilamajó, con la misma fisonomía que la fachada de la Facultad de Ingeniería en Montevideo. Otro punto de interés es el Faro Aéreo de Rincón del Bonete, ubicado sobre la torre y depósito de agua potable de la población, fue instalado en 1938 por nazis apostados en la Obra. Faro aéreo actualmente en servicio, el cual puede ser observado a simple vista en un radio de 50 km.
La Central puede ser visitada en su interior de 9:00 a 12:00 y de 15:00 a 17:00, la Sala de Mando antigua, la galería de fotografías de la Obra en 1938, fotografías de la inundación de 1959. El mini museo del segundo piso con antigüedades, incluyendo el reloj electromecánico patrón, que regulaba la frecuencia de 50 Hz y la hora del Uruguay antes de la interconexión en alta tensión con Argentina. En la entrada del puente se encuentra la escultura ganadora del concurso conmemorativo de los 50 años de la Creciente de 1959 en Rincón del Bonete. La escultura realizada por el artista plástico Fernando Stevenazzi de Paso de los Toros, con la colaboración del arquitecto Andrés Rubilar de Montevideo.
Desde el puente carretero del dique, pueden observase numerosas aves; patos maragullones, gaviotas, gaviotines y el mal denominado “carancho” o “cuervo negro” por los lugareños. Este último, se trata en realidad de ejemplares de Buitre Americano Coragyps atratus o Cóndor Vultur gryphus, mezclados con algunos de buitres de cabeza roja Cathartidae, los que a pesar de su similitud no guardan relación directa con los buitres europeos. En Rincón del Bonete, en el monte de eucaliptos habita una numerosa colonia de estos buitres, la que podría ser una de las mayores de América del Sur, dado que se trata de especies en vias de extinción.

Inundación de 1959

En el mes de abril de 1959 se registró una creciente sin precedentes en el Río Negro, el segundo río más caudaloso del Uruguay, producida por intensas lluvias que se sucedieron casi ininterrumpidamente desde fines del mes de marzo a fines del mes de abril, provocando el desborde e inundación de la Central Hidroeléctrica Rincón del Bonete y su población adyacente. En el norte del país las lluvias registradas en el mes de abril arrojaron un promedio superior a 600 mm, y en la zona de Tacuarembó Chico se registró el máximo absoluto de 1200 mm. La lluvia promedio anual en esa región totaliza 1100 mm, es decir que en el mes de abril de 1959 llovió más de lo que normalmente llueve en 6 meses.

Las lluvias extraordinarias registradas entre el 24 de marzo y el 23 de abril alcanzaron un promedio de 608 mm para toda la cuenca, provocando una onda de crecida en el Río Negro que excedió el doble de los caudales máximos anotados en 50 años de observaciones, y excedió ampliamente las previsiones de los proyectistas de la obra, el Ing. Víctor Sudriers (a quien no fue posible consultar por haber fallecido poco antes) y el Dr. Ing. Adolfo Ludín, ingeniero alemán que había estimado la creciente máxima a producirse, una vez cada mil años, en 9.000 m3/s. La onda de crecida que llegó al embalse tuvo un pico máximo de aportes de 17.300 m3/s. Aguas abajo, dicho pico resultó reducido casi a la mitad por el efecto regulador del embalse, y fue así que el desagüe máximo alcanzó a más de 10.000 m3/s, al llegarse al nivel +85,00 metros en el embalse.

De no haber existido la retención de la represa de Rincón del Bonete, actuando como amortiguador, las consecuencias de la creciente de abril hubieran sido más que catastróficas para la ciudad de Paso de los Toros, ubicada aguas debajo de la represa. Sin el efecto amortiguador de la represa, las aguas habrían alcanzado un nivel de +71,00 m, cinco metros más que el máximo registrado de +65,93 m (Cero Oficial = +0,61 Cero Bonete) en las inundaciones de abril. El nivel normal de las aguas en las orillas del Río Negro, al atravesar la ciudad de Paso de los Toros es de +54,50 m.

Es un hecho común, por parte del público en general, asociar los fenómenos de crecidas e inundaciones en ríos y arroyos con la existencia de represas de riego o generación de energía eléctrica cuando, en realidad, su efecto es exactamente el contrario. Este fue el caso del embalse de Rincón del Bonete donde, tras la dramática creciente que afecto a las ciudades de Paso de los Toros y Mercedes, muchos fueron los reclamos económicos, investigaciones de comisiones del Senado de la República, en búsqueda de culpables en las autoridades de la época. Se culpaba de la inundación de ambas ciudades a la existencia de la represa, a un supuesto mal manejo de las compuertas del vertedero y a la voladura con dinamita de un tramo del dique de tierra.

Muy discutido fue si una temprana apertura de las 12 compuertas del vertedero, habría amenguado los niveles de desborde de la represa. Las compuertas comenzaron a abrirse el día 10 de abril con el embalse en la cota +79,70 m, nivel por debajo del nivel normal del embalse. En situaciones de lluvias con inminencia de crecidas, el personal de operación de la Central actúa procediendo a abrir las compuertas al superar el nivel del lago a la cota +80,00 m, lo cual se cumplió en esta oportunidad. La apertura total se realizó el 14 de abril, con el embalse en la cota +81,00, nivel un metro por encima de lo normal, y 3,30 metros por debajo de la cota de desborde del dique de la represa. En caso de haberse anticipado la apertura total de las 12 compuertas, cuando el nivel del embalse estaba en +79,00 m, el nivel de crecida máximo habría llegado a la cota +84,85m, o sea solamente 15 centímetros menos que el máximo realmente alcanzado, e igualmente hubiera desbordado el coronamiento del dique e inundado la sala de máquinas de la central hidroeléctrica.