Parroquia Santa Isabel

Cumpliendo la voluntad del donante de las tierras, el Sr. Bálsamo, la Iglesia y el pueblo se llamarían Santa Isabel, en homenaje a la madre de su fundador y a la Reina Isabel de Portugal.
Desde el año 1834 hasta 1866, la Parroquia Santa Isabel forma parte de la jurisdicción de la Villa San Fructuoso. Año en que se crea la Vice Parroquia de San Gregorio y que luego pasa a ser Paso de los Toros. Por disposición de Mons. Mariano Soler, en 1893 pasa a depender o a ser atendidos por los Párrocos de San Pedro, por estar mas cerca, la que se prolonga hasta 1901.
Desde ese año se fija la residencia en San Isabel del Pbro. Felipe Pereda, como Cura Encargado, o Vice-párroco de la feligresía Isabelina.
En 1893 el Templo Parroquial, era una pequeña capilla en calle Zorrilla de San Martín. El primer bautismo que se realiza fue de una  niña, Amalia, hija de  José M. Guridi y Fca. Mujica.
Como decíamos, el Sr. Bálsamo había donado el terreno para la Iglesia.
Y se abocan a la construcción de la misma.
El templo Parroquial de la localidad, luego se construye en 1896, para lo cual se había formado una Comisión especial a tal efecto.
Esta con el tiempo resulta insuficiente para la feligresía.
El 23 de  marzo de 1898  se conforma una Comisión encargada de la construcción de un nuevo Templo, quien entrega el trabajo terminado, según acta,  el  20  agosto de 1898.
El constructor local fue, Don Juan  E. Etchebarne
Seria ésta, la Capilla SANTA ISABEL, nombre  con el cual figura en Actas del 8 y 9 de Setiembre de 1901, dando cumplimiento a la voluntad de Don Venancio F. Bálsamo.
El Sr. Bálsamo fallece un 24 de febrero de 1901.
Un 12 diciembre de 1902, el Arq. Octavio Ramos Suárez, presenta los Planos con modificaciones y ampliaciones de la Capilla SANTA ISABEL y de la casa parroquial.
Obra que finaliza un 4 de abril de 1903, siendo Cura el P.Manuel Espinosa.
En ese mismo año, de setiembre a octubre se hacen misiones.
El 4 de octubre de 1903 es elevada a la categoría de Parroquia, por decreto de Mons.Mariano Soler.
En 1905 asume el José Defunchio, luego en el mismo año el P. E. Melia. En agosto de 1906, asume el P. Generoso Reuchetti. En setiembre de 1906, el P.  Perfecto Castro, quien desarrolla una intensa actividad, hasta setiembre de 1918, en que lo sustituye el P. Augusto Vivas, estando hasta 1920.
Asume interinamente el P. Sixto Alonso Cabrera.
Este inicia el proceso de dotar a la feligresía de un templo acorde a las necesidades, dado que el existente era totalmente insuficiente, y no falto quien pensara que era quijotesco, la empresa que pensaba emprender.
Es así que se nombra una comisión pro-templo con la presidencia de don Miguel Perea.
Adquiere un terreno contiguo a la Parroquia, propiedad de don Omar Odriozola, con frente por 18 de julio 25 metros a la calle Sarandi. La compro en $ 6.800.oo
Posteriormente el P. Cabrera hace testamento, dejando a la Iglesia como heredera de sus bienes, quedando esta con el terreno contiguo a la Parroquia.
Su proyecto tuvo todo tipo de inconvenientes.
En 1925, se retira y asume el P. Eusebio Galindo, cumpliendo un rol muy importante en la construcción del nuevo templo.
  
NUEVO TEMPLO – PROYECTO ARQUITECTONICO

Los Arquitectos Elzeario Boix y Heraldo Terra Arozena, de la ciudad de Montevideo, a solicitud del Obispo de Melo, Monseñor Joaquín Arrospide, confeccionaron los planos y la memoria descriptiva en el término de 8 meses, o sea Mayo de 1926-Enero de 1927.
.La misma entonces como decíamos, inicia su construcción en abril de 1927 y finaliza en el año 1950, en dos etapas.

SU ESTILO

Su concepción arquitectónica, está inspirada en el estilo Gótico.
Siendo único en el interior del país por sus características.
Es indudable, que por sus características, tiene un atractivo muy especial en el aspecto turístico.
En la ciudad de Montevideo, habría un Templo similar, pero construido con un estilo mas acentuado.
Es bueno hacer notar, que el Arq. Horacio Terra Arocena, cumplió un desempeño muy importante como asesor y consejero de la obra.
Don Francisco Romano Fariello, constructor local, fue el Sobrestante.
La empresa constructora, SIEMENS SCHUCKERT S.A. de ALEMANIA.- SIEMENS BAMNION –filial Buenos Aires, seleccionada en la Licitación efectuada.
El Templo Parroquial, una verdadera Joya Arquitectónica, es un orgullo no solo para la Iglesia, sino para los pobladores y visitantes.
Insume diez años de trabajos y otros tantos que estuvo interrumpida.
Podemos decir, que este proceso de obras de 1926, se inicia en el curato de Pbro.Eusebio Galinde que va de abril de1925 a 1931.
En el año 1926, un 6 de julio, el Obispo Diocesano Mons. Joaquín Arrospide, en su visita pastoral, se nombra una Comisión de Damas y otra de Caballeros con motivo de recaudar fondos, desplegando una gran actividad.
Se encontró un eco y respuesta muy buena por parte de la población. Los aportes dados oscilaban entre un peso y dos mil pesos.
Las firmas comerciales aportaban tanto dinero en efectivo como materiales.
El día 4 de julio de 1926, día de Santa Isabel, se coloca la piedra fundamental.
La Misa dada en tal circunstancia, por Mons. Joaquín Arrospide.
Y es así que un 19 de abril de 1927, la SIEMENS BAUMNION inicio la construcción.
Un 17 de abril, un año después, se recibe por parte de esta empresa, la obra contratada.
Desde ese momento, la empresa local de Construcciones de Lattuada Hnos., hace las paredes de ladrillos y colocara los pisos de baldosa.
Un 24 de agosto de 1930 el Obispo Diocesano Mons. Miguel Paternain., da la bendición solemne al Templo.
De esta manera quedaba habilitado el Templo para el culto, pero aun no terminada en el aspecto edilicio.
Parecería que hasta ahí iba la obra. Los recursos se habían agotado.
Van pasando los años y toda aquella ilusión de los feligreses y población en general, se vio afectada.
Pero nunca se perdió la Fe.
*Viene la segunda etapa.
Esta va del 15 de octubre de 1942 al 20 de enero de 1950.-
Un 27 de diciembre de 1931, el Padre Daniel Franco se había incorporado a la Parroquia como Teniente Cura.
Y en el año 1942, lo encuentra en el cargo de Cura Párroco, con un Templo sin terminar, el cual era poco menos que un esqueleto de hormigón.
Su consigna era como conseguir el dinero para financiar el resto de la obra. Buscar un nuevo camino, y acudió a la oración. La oración personal suya y la de los fieles, en busca de inspiración.
Tal es así, que surge el plan quinquenal, el cual involucraba a treinta y tres personas, en memoria de los integrantes de la cruzada libertadora; LOS TREINTAS Y TRES ORIENTALES.
Estos se comprometieron a realizar el aporte de $1.500.oo cada uno, en el termino de cinco años, aporte con el cual se terminaría el Templo Parroquial.
De esta forma, Albañiles, Frentistas, Marmolistas, Escultor y Artistas, Pintor, dieron el toque final, terminando la misma el 23 de enero de 1950.
*Un 19 de abril del año 1950, a los veintitrés años exactos de que la SIEMENS BAMNION iniciara la construcción, el Templo Parroquial era consagrado con asistencia Pontificicas, de Monseñor Miguel Paternain, Obispo de Florida y Melo.
Cuando hablamos de consagración, nos referimos a que cuando se inauguró oficialmente la misma, pasa a ser una de las pocas iglesias del país que ostentan esta característica, siendo una ceremonia más que especial dentro de la iglesia, colocando bajo el Altar Mayor huesos o cenizas de algún Santo Mártir de la Iglesia.
Con esta distinción religiosa, coincidiendo con el día de la inauguración de la Iglesia Santa Isabel de Portugal, se celebra o realiza la ceremonia en recordación de estos hechos tan importantes no solo para la Iglesia, sino para la localidad de Paso de los Toros.

SU ESTRUCTURA:

Esta se basa en una armazón de cemento armado con una recubierta a dos aguas, también de cemento armado, cubiertas de tejas coloniales.
En su interior, nos encontramos con una longitud de 50 metros con un ancho de 16.60 y una altura de 14 metros en la Nave Central., y una altura de 4,5 metros en las Bóvedas laterales.
Al frente tiene un atrio de acceso al templo de cinco metros de largo y entre este y la nave hay un vestíbulo de siete metros, que sirve de transición entre el exterior y el interior.
A uno y otro lado del atrio y vestíbulo se ubican dos locales, uno para bautisterio y otro para despacho parroquial.
El Coro queda sobre el vestíbulo, con una parte avanzando sobre la nave
Detrás del prebisterio y las capillas adyacentes existe una sacristía y una ante sacristía.
 
SU FACHADA Y TORRE:

Su imponente figura, muestra un señorío magnifico, deleitando a feligreses, y visitantes que llegan al pueblo.
A primera vista se puede apreciar un frente hermoso, con fina terminación.
Una prestancia muy especial le confiere La Torre Central, de base cuadrada, y que alcanza, sobre lo que interiormente son el Atrio y el Vestíbulo, unos 41,30 metros de altura.
La altura del atrio, el despacho y el bautisterio tiene cinco metros, permitiendo así,  que se perfile desde lo más bajo el cuerpo saliente de la torre.
Sus líneas geométricas, simples, adquieren relieve y movimiento por el claroscuro de las aberturas, por los pináculos y por la complejidad de las formas armoniosas que va presentando en su parte superior. Culminando en una flecha aguda coronado por una Cruz de 6 metros.
La Torre aloja un campanario con dos campanas y un magnifico Reloj Alemán de cuatro esferas con sistema de pesas cuyas campanadas marcan las horas, las medias y los cuartos. El mismo fue instalado en julio de 1964.
Se podría decir que la misión estaba cumplida. Pero había mucho por agradecer. Por un lado, la Fe.
Por otro la gente, toda esa gente que apoyo la obra, y en especial, esa expresión de agradecimiento por el feliz éxito del Plan Quinquenal, quedando expresados; en el Altar, la Virgencita de los 33 con su imagen copia fiel de la que se venera en Florida de 36 centímetros.
Se pueden apreciar, dos placas que registran el nombre de los 33 contribuyentes, donantes de los $1.500.Ho, como decíamos, quienes de alguna manera permitieron terminar la obra,  y un mural copia del cuadro de los 33 Orientales, de Blanes.
El comulgatorio estado formado por dos mesas de mármol.
Ahora bien, para completar los enfoques descriptivos hechos, hay que mencionar el VIACRUCIS y los VITRAUX.
Bueno es resaltar que estos dos elementos se constituyen en permanentes polos de atracción y de admiración.

EL VIACRUCIS:

Los marcos del Vía Crucis forman parte de la misma arquitectura del edificio. Los cuadros han sido hechos expresamente para esta iglesia, sobre la medida de los marcos.
Es una verdadera y lujosa expresión artística de la escultura en pequeña dimensión física.
Las torturadas figuras que lo integran, a través de sus catorce estaciones, tienen una generosa dimensión espiritual.
 Hacen volver los ojos hacia la tierra, hacia el hombre con sus dolores, sus miserias, y sus pequeños gestos de grandeza.

LOS VITRAUX:

Hermoso conjunto de figuras de Santos, con pasajes de su vida, de multicolores rosetones y ventanales de forma esférica, que lleva vidrios policromados, con escenas alusivas al Misterio o a la vida del Santo.
Son diez grandes y cuatro chicos.
 La espiritualidad que trasuntan los primeros, la calidez de la luz multicolor de todos ellos, la transparencia y la diafanidad que se expanden por doquier hacen elevar profundamente los ojos al cielo, tal vez hacia el Supremo, en una aspiración de infinito y de eternidad.
Ahora bien, cuando hablamos de los donantes, se puede hablar de los donantes materiales y espirituales. Es decir aquellos que hicieron posible la obra.
Y podemos decir que fueron muchos. Algunos de ellos figuran, como decíamos precedentemente en placas de mármol adosadas en el Altar de la Virgen de los 33.
Otros en distintos lugares, o en los archivos de la Parroquia. Y otros que no teniendo posibilidades de contribuir materialmente, brindaron generosamente su ferviente oración, su tiempo y su esfuerzo, organizando colectas, beneficios, festivales de distinta índole para recaudar fondos.
En suma, una feligresía esperanzada cumpliendo la justa consigna de aquellas horas.